dimecres, 18 de maig de 2022

Tocar o no tocar, en una sesión de #Reiki

Esta es la cuestión.

Es una de las preguntas más habituales en los Talleres de #Reiki. Hay quienes creen que no hay que tocar a la persona bajo ningún concepto y los hay que tocan en demasía.

Mans
Si lo analizamos fríamente veremos que, cuando ponemos las manos sobre el cuerpo energético de la persona, podemos percibir las alteraciones vibracionales del mismo, de hecho, es de gran ayuda hacer un escaneo energético antes y durante el tratamiento para poder percibir esas alteraciones, y evidentemente tocando no se perciben igual.

Cuando colocamos las manos (sin tocar) sobre la cara, los oídos, el cuello, o las partes del cuerpo desprovistas de ropa, la mayoría de personas perciben perfectamente las sensaciones procedentes de la canalización energética, pudiendo sentir dolor, placer o reacción.

Las personas muy sensibles perciben, aun sin que las estemos tocando, donde tenemos las manos o incluso donde estamos dirigiendo la energía.

Entonces ¿Cuál es la razón por la que algunos tocan a la persona en la sesión de Reiki? Sencillamente por respeto, sí, y lo pongo en mayúsculas, RESPETO. Respeto hacia la persona que está recibiendo la sesión, precisamente porque NO todos son igual de sensibles, y los hay que al no percibir las manos creen que nos hemos ido, que no estamos haciendo nada, e incluso que la energía no les está llegando y estamos todos perdiendo el tiempo.

Pero cuidado, no se puede tocar indiscriminadamente cualquier parte del cuerpo:
  • La cara - No es agradable para todos que le toquen la cara, es más, existe una sensación en el inconsciente que afecta a muchas personas y que procede del nacimiento. Al nacer, pasamos por una abertura estrecha que nos lleva de la madre hacia el mundo, y puede permanecer en el inconsciente una sensación oculta de claustrofobia que, aunque no la percibamos tal cual, puede que nos haga desagradable cualquier presión que recibamos de las manos de otro, por ínfima que sea, cuando permanece constante un mínimo de tiempo.
  • Los oídos – Son una parte muy sensible, me reitero en lo dicho, y el pequeño movimiento que podamos hacer se percibe en aumento, desestabilizando en lugar de estabilizar.
  • El cuello – además de lo dicho anteriormente, puede proporcionar sensación de ahogo.
  • Los genitales – hay quienes se pueden molestar, a menos que el receptor sea tu pareja (pero puedes acabar haciendo algo que ya no es Reiki), y por otra parte es cuestión de estar por la labor y también de ética.
El resto del cuerpo se puede tocar sin ningún problema, aunque siempre le diremos a la persona que si algo no le gusta o no se siente cómoda que lo diga. Los hay que no quieren que les toquen en absoluto, o solo los pies…, y esto se puede dialogar previamente a la sesión, cuando también recogemos información para las posibles precauciones que hay que tener en cuenta.

Es muy agradable sentir las manos sobre la zona del Timo, en el plexo solar, en las rodillas… es una sensación de acompañamiento, que incluso los hiper sensibles agradecen.

Entonces, hagamos un escaneo y canalicemos sin tocar en cara, oídos, cuello y genitales, pero después, o intercaladamente, podemos ir tocando en algunas zonas por RESPETO, para que las personas se sientan bien y acompañadas, aunque nosotros consideremos que no es necesario, quizá para ellas Sí lo es.